

¿Cómo
fomentar la lectura en niños
en de menos de seis años?
Cuando pensamos en fomentar una actividad en los niños, ya sea la
lectura, el deporte, o un juego determinado, hay una palabra que debe estar
siempre presente en nuestra mente: DISFRUTAR. Parece simple, pero es de vital
importancia.
Los adultos fomentamos en los niños todo aquello que ellos ven que nos
hace disfrutar. Así por ejemplo, dentro de algunos años, la población de
forofos del fútbol va a aumentar en gran medida, simplemente porque hoy miles
de niños pequeños están viendo a sus padres lo mucho que disfrutan frente
al televisor, prácticamente todas las noches, viendo el partido de futbol. ¿Les
ven también disfrutar leyendo?
Tenemos que tener presente que los niños, hasta más o menos los seis
o siete años, están aprendiendo constantemente. Todo el tiempo que un niño
está despierto, está aprendiendo. El hecho de que nosotros no nos demos
cuenta, o no hagamos un esfuerzo consciente por enseñarles, no significa que
ellos no estén aprendiendo. Es algo absolutamente inevitable. Los niños
aprenden de lo que hacemos, de lo que decimos y de cómo nos comportamos.
Muchos padres se sorprenden el día en que oyen a su hijo de cuatro o cinco años
decir su primer taco. “¿Pero tu donde has aprendido eso?”. Es fácil, lo
oyen cada vez que el equipo de fútbol de papá encaja un gol, o falla un
penalti. No nos damos cuenta, pero ellos están aprendiendo constantemente,
por eso debemos cuidar al máximo lo que hacemos y decimos, cómo lo hacemos y
cómo lo decimos. Debemos hacernos conscientes de que cuando hay niños pequeños
alrededor nos convertimos, automáticamente, en profesores.
Pero los padres estamos especialmente preocupados por que nuestros
hijos aprendan a leer, y debido a las exigencias que la sociedad plantea,
queremos que aprendan a leer cuanto antes, y si es posible en dos idiomas,
mejor. Sabemos que es de vital importancia que aprendan a leer. Como dicen los
psicólogos: “Hay que aprender a leer, por que hay que leer para
aprender”.
Antes de seguir adelante, debemos recordar que la lectura es lenguaje.
Hay varios tipos de lenguaje, el lenguaje hablado, el lenguaje corporal, el de
gestos, y por supuesto, el lenguaje escrito. Por tanto fomentar la lectura
desarrolla las áreas del lenguaje del cerebro, pero, algo también muy
importante, hablarles también desarrolla este área y por tanto desarrolla la
facilidad para leer. La lectura desarrolla el habla y hablarles facilita la
lectura. No es necesario tener un libro delante para fomentar la lectura en
nuestros niños, basta con hablarles, contarles cuentos a viva voz, inventados
por nosotros. Los niños saben que los cuentos están en los libros, cuantos más
cuentos sepan, cuanto más aficionados estén a los cuentos, más libros
buscarán.
Hoy en día está de moda el término “interactivo”. Todo lo nuevo
debe ser “interactivo” - la televisión interactiva, video juegos
interactivos, museos interactivos, etc. - pues bien, lo más “interactivo”
se inventó hace muchos siglos, y son los libros. Nada hay más interactivo que
un libro, especialmente cuando mamá o papá se lo están leyendo a un niño.
Los personajes del cuento interactúan con el niño, el niño, al vivirlo,
interactúa con el cuento, mamá y papá dan vida a los personajes, poniendoles
voces y describiendo las situaciones, y por supuesto, el niño y mamá se
integran en la más maravillosa de las “interactuaciones”. No existe nada más
interactivo que un libro.
Pero es cierto que hoy la sociedad nos deja poco tiempo. Es fácil
decir que hay que DISFRUTAR con nuestros hijos, pero además hay que hacer la
cena, ir al trabajo, llevar al niño al dentista, y ocuparnos de nuestra pareja.
Pero disfrutar no se refiere a la cantidad, sino a la calidad, y
desgraciadamente los padres hoy nos hemos olvidado de cómo disfrutar con
nuestros hijos, por eso Walt Disney vende tantos videos. No sabemos como jugar
con nuestros hijos y les enchufamos el video.
Les propongo un reto. Intenten DISFRUTAR con su hijo durante 10 minutos
diarios. Solos ustedes dos. No vale bajarle al parque para que juegue con los
otros niños, ni ponerle la televisión. Para muchos es difícil. Al hacerlo,
verán como los libros, son una gran ayuda. Y es que en realidad, los niños están
deseando que les leamos libros. ¿qué más puede desear un niño? Cuando papá
lee un libro a su hijo, el niño sabe que tiene un adulto “¡para él
solo!”. No hay un sólo juguete en el mundo que pueda superarlo, ni la mejor
película de video. “Un adulto para mí sólo”, ese es el regalo que todos
los niños les gustaría que les trajeran los reyes magos.
También debemos recordar que para aprender a leer hay muchos
requisitos. El niño requiere un determinado nivel de maduración de su ruta
visual, necesita la una determinada organización espacial, etc. Por eso, hacer
volteretas, jugar siguiendo un cochecito (gateando), etc, son formas de “enseñar
a leer” disfrutando.
Por último, una cuestión práctica. Las abuelas hoy en día están
absolutamente sorprendidas del manejo que tienen sus nietos de tres años con el
video, cogen la cinta, la meten, le dan al “play”, hacen lo que les da la
gana. ¿Cómo es posible que los niños de tres y cuatro años manejen tan bien
el video? Es muy sencillo, sólo hay que pensar donde está el video en casa, a
que altura. Suelen estar debajo de la televisión, a la altura del niño de tres
años. ¿Donde están sus libros? ¿A que altura ponemos las librerías de los
niños? Con sólo cambiar la colocación de los libros y del video, estarán en
el camino correcto para fomentar la lectura. Y ahora, a disfrutar.
Institutos
Fay para la Estimulación Multisensorial.